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Cómo hablar con su hijo sobre el alcohol
 

En un estudio reciente del gobierno, más del 54% de los niños encuestados había probado alcohol antes de llegar al octavo grado. Los expertos sugieren que los padres cumplen la función más importante a la hora de determinar cómo se enfrentan los niños a la tentación de beber alcohol.
Para ayudar a prevenir el abuso de alcohol por parte de los niños, los padres deberían empezar a hablar del uso y abuso de alcohol con sus hijos a una edad temprana y seguir comunicándose abiertamente a lo largo de su desarrollo.

La comunicación es la clave

"Desde el principio cree una atmósfera en la que hacer preguntas sea aceptable y ninguna pregunta sea tonta," sugiere Linda Quistad-Berg, consultora del Minnesota Prevention Resource Center. "Esto prepara el terreno para preguntas tal vez más importantes sobre el alcohol en el futuro."

Niños en edad preescolar

La educación sobre el alcohol podría parecer innecesaria para los niños en edad preescolar, pero las actitudes y los hábitos que se forman durante esta etapa pueden influir en gran medida las decisiones que tomen los niños más adelante. Aunque los niños de 3 y 4 años no están preparados para aprender datos estadísticos sobre el alcohol u otras drogas, pueden empezar a desarrollar habilidades para tomar decisiones o solucionar problemas que les serán necesarias más adelante.

Por ejemplo, empiece por permitir que su hijo pequeño seleccione la ropa que quiere ponerse. No se preocupe si lo que elige no hace juego. En su lugar, hágale sentir que usted cree que es capaz de tomar buenas decisiones. Anímelo a llevar a cabo tareas apropiadas para su edad y hágale saber que es una gran ayuda.

Niños entre los 4 y 7 años

Los niños en esta etapa aún piensan y aprenden principalmente por medio de la experiencia y no entienden bien las cosas que sucederán en el futuro. Por ello, las conversaciones sobre el alcohol deberían ceñirse al presente y estar relacionadas con personas y acontecimientos que su hijo conoce. Los educadores sobre alcohol a menudo llaman a estas oportunidades "momentos especiales para la enseñanza". Por ejemplo, ver la TV con su hijo puede darle la oportunidad de hablar sobre los mensajes publicitarios. Pregúntele a su hijo sobre los anuncios y anímelo a que también haga preguntas, como por ejemplo "¿Tú crees que beber cerveza hace que la gente sea más atractiva o popular?"

La mayoría de niños de esta edad está interesada en cómo funciona su cuerpo, así que es un buen momento para hablar sobre cómo mantener una buena salud y evitar sustancias que pueden dañar el cuerpo.

Niños entre los 8 y 11 años

Los últimos años de la escuela primaria son cruciales para influenciar las decisiones sobre el consumo de alcohol. A los niños de esta edad les encanta conocer los hechos, especialmente los insólitos, y están impacientes por aprender cómo funcionan las cosas y de qué fuentes de información disponen. Hable abiertamente sobre la información relacionada con el alcohol: los efectos a corto y largo plazo y las consecuencias de su consumo, los efectos del alcohol en distintas partes del cuerpo y por qué es especialmente peligroso para el cuerpo que aún está en crecimiento.

Los amigos son muy importantes a esta edad. Los intereses del niño pueden verse determinados por lo que su grupo de amigos piensa. Enséñele a decir "no". Las conversaciones informales sobre el alcohol y las amistades pueden tener lugar durante la cena como parte de su conversación habitual: "He leído sobre los chicos que consumen alcohol. ¿Sabes si hay niños en tu escuela que consumen alcohol o drogas?"

Jóvenes entre los 12 y 17 años

Cuando su hijo llegue a la adolescencia, ya debería haber aprendido lo básico sobre el alcohol y debería conocer sus opiniones e ideas con respecto al abuso de sustancias que crean dependencia. Su objetivo debería ser reforzar lo que le ha enseñado y mantener las vías de comunicación abiertas.

Durante la adolescencia, es más probable que su hijo se comporte de manera arriesgada. Puede que su creciente necesidad de independencia le haga desafiar los deseos de sus padres como una forma de reafirmar su libertad. Pero las posibilidades de comunicación positiva con su hijo aumentan si cree que usted acepta o respeta a la persona que es ahora: una persona que quiere gustar y ser aceptada por sus compañeros y que necesita un cierto grado de privacidad y confianza. Usted puede ayudar a mostrarle su respeto evitando los métodos de disciplina como los sermones excesivos y las amenazas.

"A menudo, los adolescentes actúan como si no necesitaran afecto, pero no es así," afirma Linda Quistad-Berg. "Dígale a su hijo, 'Te quiero y me preocupo por ti. Por eso quiero que estés informado o que sepas por qué quiero hablar de esto' ".

 

Cómo enseñarle a su hijo a decir no

Usted le puede enseñar a su hijo varios métodos para lidiar con los ofrecimientos de alcohol.

  • Enséñele a su hijo a hacer preguntas. Si se le ofrece una sustancia desconocida, puede preguntar: "¿Qué es esto?" o "¿De dónde lo has sacado?"
  • Enséñele a su hijo a explicar por qué no le interesa beber, con frases como "Esa noche voy al cine" o "No quiero tener resaca".
  • Enséñele a su hijo a sugerir otras actividades. Si un amigo le ofrece alcohol, su hijo puede ofrecerle otras alternativas como ir a bailar o alquilar una película.
  • Recuérdele a su hijo que debería alejarse de una situación si no se siente cómodo con lo que está sucediendo. Asegúrese de que tenga dinero para transporte o un número de teléfono donde pueda localizarle a usted o a otro adulto responsable.
  • Enséñele a no aceptar nunca que alguien que ha estado bebiendo le lleve en coche. Algunos padres encuentran que ofrecerse a recoger a sus hijos cuando están en una situación incómoda -sin exigir explicaciones- ayuda a animar a los niños a ser honestos y a llamar en cuanto necesitan ayuda.

Factores de riesgo

Las investigaciones sugieren que los períodos de transición, como el inicio de la pubertad o el divorcio de los padres, pueden ser conducentes al consumo de alcohol. Los padres deberían enseñarles a sus hijos que aunque la vida puede ser a veces difícil o estresante, beber alcohol para escapar de los momentos difíciles puede empeorar una mala situación.

Los niños con problemas de autocontrol o poca autoestima son más propensos a abusar del alcohol. Estos niños pueden creer que no pueden enfrentarse a sus problemas y frustraciones sin recurrir a algo que les haga sentir mejor.

Los niños que no sienten una conexión con su familia o que se creen diferentes en cierta forma, como por su aspecto o nivel económico, también pueden correr riesgo. Los niños a los que les es difícil creer en sí mismos necesitan desesperadamente el amor y apoyo de los padres o de otros familiares.

De hecho, no querer dañar su relación con los adultos que se preocupan por ellos es la razón más común para no consumir alcohol y otras drogas.

 

Consejos generales

Afortunadamente, hay muchas cosas que pueden hacer los padres para proteger a sus hijos del uso y abuso de alcohol:

  • Sea siempre un buen modelo de conducta. Piense en cómo su consumo de alcohol o medicamentos pueden influir en sus hijos. Sería bueno que considere ofrecer sólo bebidas no alcohólicas en fiestas y otros acontecimientos sociales para mostrarles a sus hijos que no es necesario beber para divertirse.

  • Edúquese sobre el alcohol para ser un mejor ejemplo para su hijo. Lea y busque información que pueda compartir con su hijo y otros padres.

  • Intente tomar conciencia de cómo puede ayudar a fomentar la autoestima de su hijo. Por ejemplo, los niños son más propensos a sentirse bien consigo mismos si se hace hincapié en sus puntos fuertes y se les anima positivamente a seguir conductas saludables.
  • Enséñele a controlar el estrés de forma saludable, buscando la ayuda de un adulto de confianza o dedicándose a su actividad favorita.

  • Quiera a su hijo incondicionalmente.

Mayor información: http://www.kidshealth.org/