¿Saben que en España (como en gran parte de países desarrollados) los accidentes caseros son la primera causa de muerte en niños de 1 a 14 años? La causa de accidente supera a las muertes causadas por enfermedades (tomadas en conjunto) como la tuberculosis, difteria, polio, sífilis, fiebre reumática y apendicitis. Estamos de acuerdo que el riesgo de accidente infantil es algo intrínseco al mismo desarrollo del individuo. A la exploración se une la falta de noción de riesgo, la búsqueda de límites y eso conlleva la exposición al peligro.
La clave está en la prevención pero no siempre podemos evitar el accidente. En el presente artículo pretendemos tratar qué medidas se pueden llevar a cabo en casa, en cada una de las dependencias de la misma para evitar una accidente; no obstante, si este no se puede evitar los padres deben conocer unas pautas sencillas que se han de desarrollar en caso de accidente infantil tanto con las heridas como con quemaduras, congelaciones, traumatismos y un largo etcétera.
La primera norma que aplicaremos siempre en caso de un accidente doméstico infantil es actuar con sentido común teniendo presente que “es mejor no hacer nada que hacerlo mal”.
Antes de empezar a tratar las pautas de conducta a desarrollar en caso de accidente infantil queremos hacer referencia al informe "Percepción de los padres del riesgo de accidente infantil" de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid donde se nos indican tres tipos de conducta por parte de los padres:
Los accidentes por CAÍDAS son los más frecuentes en el hogar. Casi la mitad de las muertes por accidentes domésticos, son por caídas. La prevención de éstas depende por un lado de mantener adecuadamente la superficie de los pisos y de la eliminación de cualquier obstáculo peligroso.
Los INCENDIOS en las instalaciones eléctricas pueden ser el resultado de una sobrecarga en los circuitos, de cables defectuosos, de material aislado deficientemente, de interruptores defectuosos y del mal empleo de los aparatos eléctricos. Además de causar quemaduras y provocar incendios, la electricidad no manejada correctamente puede ocasionar conmociones e incluso la muerte, como consecuencia de fuertes descargas de la instalación eléctrica. En las casas antiguas se debe revisar la instalación ya que los aparatos eléctricos modernos demandan mayor carga de corriente. Se puede provocar un calentamiento por una sobrecarga que puede ocasionar un incendio.
Los cables de los aparatos eléctricos no deben pasar por encima de radiadores o tuberías. No se deben tocar los aparatos eléctricos cuando se encuentra uno en la bañera, parado sobre un piso húmedo o con las manos mojadas. Los enchufes no deben desconectarse tirando del cable sino del enchufe mismo. Una plancha eléctrica nunca debe dejarse conectada, ni por un solo instante. Es indispensable disponer de un buen extintor en sitio adecuado para el caso de que se produzca un incendio incontrolado.
Veamos a continuación lo que debemos hacer en caso de que sucedan algunos de los accidentes más comunes en el hogar. Las HERIDAS pueden ser incisas (cuchillos, hojas de afeitar...); contusas (caídas, golpe...); punzantes (palos con punta fina...) y pueden provocar los siguientes EFECTOS:
Las QUEMADURAS forman parte de los accidentes más frecuentes en casa, produciéndose casi siempre por acción del fuego, aceite caliente, agentes químicos, planchas, electricidad...Los elementos determinantes de la gravedad de la quemadura son: profundidad, localización, extensión y edad del niño.
Se clasifican en:
• De primer grado: consisten sólo en un enrojecimiento doloroso de la piel.
• De segundo grado: se produce enrojecimiento de la piel y la aparición de ampollas con emisión de líquido cuando se abren.
• De tercer grado: alcanza la zona subcutánea y produce destrucción de tejidos y terminaciones nerviosas, necesitando para su correcta reparación "injertos de piel".
En el caso de las CONGELACIONES las sintomatologías son muy similares a las quemaduras con excepción de la congelación en primer grado, que produce piel fría, pálida e insensible.
También uno de los accidentes más habituales en el hogar son los TRAUMATISMOS que pueden ser esguinces (lesión de origen traumático, caracterizada por la distensión o rotura de uno o varios ligamentos de una articulación); fractura o rotura de uno o varios huesos y luxación o dislocación de un hueso al salirse de su articulación. En estos casos hay que actuar de la siguiente manera:
Hay momentos en el año en que los niños están más tiempo al aire libre y es más fácil sufrir PICADURAS que pueden ser de mosquitos (atraídos por el sudor, humedad, calor), de abejas y avispas, de escorpión (puede llegar a producir sudores, dolores abdominales) y en el medio acuático es posible sufrir una picadura de medusa que produce reacciones inflamatorias con fuerte dolor en la zona de contacto, apareciendo incluso ampollas con fuerte prurito.
También es conveniente tener en cuenta las MORDEDURAS en época en que se vive más al aire libre. La prevención antirrábica es fundamental. Es conveniente capturar al animal que produzca la mordedura y mantenerlo en observación durante diez días. Veamos qué medidas debemos tener en cuenta en este caso.
Por último nos vamos a detener en el caso de las INTOXICACIONES y ENVENENAMIENTOS. No es extraño que en casa se acumule gran cantidad de productos de limpieza, insecticidas, medicinas y otros artículos venenosos. Es normal que las muertes por envenenamiento accidental continúen aumentando. Cerca de un 41% de ocasiones este tipo de accidentes se produce con productos de limpieza industriales y domésticos; en un 25% se produce por medicamentos; por cosméticos en un 10% y el resto por pegamentos, ambientadores, barnices y pinturas, etc. En estos casos debemos tener en cuenta el siguiente cuadro:
No podemos terminar estos apuntes sin hacer una sencilla referencia al BOTIQUÍN en casa y los componentes con que debe contar. Debemos garantizar que tenemos el material necesario para atender posibles urgencias. Por otro lado, es conveniente disponer de las direcciones y teléfonos donde acudir en caso de accidente. No debemos considerarlo como un cajón donde almacenar medicamentos (estos debemos guardarlos en otro lugar), ni siquiera los de uso cotidiano. De forma orientativa, un botiquín debería contener lo siguiente:
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